¿Cómo se castiga en Cuba la violencia de género?


Por: Idaysi Capote


Laura es una señora casada desde hace 35 años, y en cada uno de ellos ha sido víctima de violencia doméstica.
Ha soportado una humillante vida ante la negativa de su madre para recibirla de vuelta, ante la negativa de su conciencia a un suicidio, ante la quimera de un alquiler para estar a salvo.
Los hijos aprendieron a golpearla igual que lo hace Ángel; el marido que no paga por sus actos.
Laura lo ha delatado decenas de veces en la estación policial más cercana, y jamás les han prestado atención ni a ella, ni al delito de abuso habitual por ser mujer.
Sólo recibe en el mejor de los casos unas palmaditas en la espalda a modo de despedida y la frase típica militar cubana: “para que vamos a detener a su marido, si enseguida vuelve con él como lo hacen todas”.
También la ignoraron el día que su Ángel -del demonio- le pegó con la culata de su escopeta de caza en plena quijada. También le golpeó la cabeza contra el piso hasta aburrirse de hacerlo. La sangre salpicó las paredes y ella se desmayó sin pegar un grito antes, para que los vecinos no supieran de su insospechada vida privada.
Esa noche, cuando volvió en sí, pensó esta mujer madura que sería el último día libre de su maltratador.
Al unísono, Laura se vestía para buscar ayuda y sus hijos limpiaban todo para encubrir al padre, un militar civil.
Ella aparentemente lo había perdonado tanto, que su cría adquirió esta actitud.
La incriminaban por avivar las malas pulgas del padre.
-Si fueras más comprensiva con él…
Después de salir del hospital recibió el trato despectivo de siempre cuando llegó mareada, inflamada y amoratada frente al oficial de guardia de la unidad policial más cercana a su hogar.
-Vaya a su casa, y conversen…
Fue la solución del hombre con la ley en sus manos.

Inés y el hijo de Laura
La joven Inés era mesera en un hotel para el turismo extranjero en la playa elitista de Varadero, hasta el día que asistió a trabajar con un collar infectado hecho a base de quemaduras de cigarrillo alrededor de su blanco cuello.
Su novio enfadado y celoso le puso esa joya tan cruel.
Ya estaba acostumbrada a usar mangas bajo el sol del Caribe para ocultar tantos hematomas causados por la furia de este joven -el hijo mayor de Laura- que no conoció en su hogar el respeto por la madre, ni por otra mujer.
Inés ya no vive para contar este último episodio de su vida. Fue asesinada por el desprecio a su sexo, por la impunidad en una sociedad machista como la cubana ante el feminicidio.
La condena fue de 8 años con derecho a libertad condicional; aún más baja que la de un reo por matar una res o ganado mayor; que sólo pertenecen al régimen dictatorial.

Mujeres disidentes en Cuba
Y qué decir de las valientes Damas de Blanco, de todas las opositoras en el archipiélago cubano que se enfrentan a golpizas tumultuarias.
Frente a cámaras, grabaciones, frente al mundo golpean a estas mujeres peor que un ring de boxeo profesional.
Es indignante la actitud sin hombría del dictador que da la orden.
El tema del atropello físico o psicológico a las mujeres por parte de cónyuges es un tema tabú en Cuba.
El comunismo se ha encargado de ignorarlo como otros tantos de vida o muerte.

Allá en Macondo Tropical todavía el machismo hace estragos, y sólo hay prioridad para castigar cualquier afrenta al dictador de turno y a la dictadura que representa.


Las estadísticas mundiales de violencia de género no contemplan un lugar cimero que ostentaría Cuba sin mucha investigación.

Se ve en la isla con cierta frecuencia mujeres con un ojo “ponchado” o casi negros los párpados inferior y superior; y no se hace esperar la justificación de: “me di un golpe en la guagua, o con la mesa de noche, o con el palo de la escoba mientras barría la casa.
Casi siempre se aceptan estas mentiras porque no es la primera vez que un golpe accidental va a parar justamente donde adoran golpear los hombres que lo hacen.

A continuación les muestro algunas leyes cubanas de su increíble Código Penal.
-Sacrificio ilegal de ganado mayor y venta de sus carnes.
ARTICULO 240.1. (Modificado)
El que, sin autorización previa del órgano estatal específicamente facultado para ello, sacrifique ganado mayor, es sancionado con privación de libertad de cuatro a diez años.
-Amenazas
ARTICULO 284.1.
(…) sanción de privación de libertad de tres meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas.
-Incesto
ARTICULO 304.1.
El ascendiente que tenga relaciones sexuales con el descendiente incurre en sanción de privación de libertad de dos a cinco años…
-Estupro
ARTICULO 305
El que tenga relaciones sexuales con una mujer soltera mayor de 12 años y menor de 16, empleando el abuso de autoridad o engaño, incurre en abuso de privación de libertad de tres meses a un año.
Las leyes severas hasta llegar a la sanción de pena de muerte están contempladas únicamente para delitos que atenten contra el comunismo implantado en el archipiélago cubano.
Ni para Laura, ni para la difunta Inés, ni para toda la oposición femenina en Cuba habrá justicia suficiente.
Las leyes de Macondo Tropical, en ocasiones múltiples, benefician mejor a una res que a una niña o a una mujer.

@idaysicapote

Fotos tomadas de Google

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